Bienestar — Ruptura de pareja

Una ruptura no te rompe: te deja a solas contigo

Echas de menos a esa persona y, a ratos, también la odias. Revisas el pasado buscando el momento exacto en que se torció todo. Soy Carlos de Solo, Psicólogo General Sanitario, y en consulta no te acompaño para que olvides rápido, sino para que sientas lo que ha pasado y te hagas cargo de lo que viene.

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Carlos de Solo, psicólogo especializado en ruptura de pareja en Madrid

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100%confidencial y sin juicios
M-33078psicólogo colegiado (COP Madrid)

Puede que te suene

Lo sabes en la cabeza, pero el cuerpo no se entera

Sabes que era lo mejor, o que no había otra opción, o que ya llevabais tiempo mal. Y aun así te despiertas a las cuatro de la mañana con el estómago encogido. Abres su perfil sin querer, redactas un mensaje que no envías, borras una foto y la recuperas a los cinco minutos. Por el día funcionas; por la noche, no tanto.

Es habitual que, además de la pena, aparezca una especie de juicio sobre ti: si dolía tanto, ¿por qué no lo hice distinto? ¿por qué sigo echándole de menos si me trató así? Dos cosas que parecen incompatibles pueden ser ciertas a la vez. Puedes saber que esa relación ya no era para ti y seguir queriendo a esa persona.

Y también cuenta cuando fuiste tú quien se fue. Decidir cerrar algo no te libra del duelo: cambia el sabor, pero no te ahorra el vacío ni la culpa.

La diferencia clave

Atravesar la ruptura no es lo mismo que taparla

Después de una ruptura hay mucha prisa por estar bien: por salir, por conocer a alguien, por demostrar que ya está superado. Pero estar ocupado no es lo mismo que haber procesado. La diferencia se nota en lo que haces cuando aparece lo que sientes.

Sentir la ruptura

  • Dejas que la pena y la rabia aparezcan, y te quedas con ellas un rato antes de actuar.
  • Hablas de lo que ha pasado sin reescribirlo para quedar bien.
  • Reconoces tu parte en lo que no funcionaba, sin cargarte toda la culpa ni repartirla entera.
  • Aceptas que el vacío forma parte del proceso, y no lo rellenas con lo primero que pillas.

Taparla o analizarla sin parar

  • Pasas de una relación a otra, o a una aplicación de citas, antes de haber soltado la anterior.
  • Repasas cada conversación buscando una explicación que lo arregle todo.
  • Escribes al ex en un momento de bajón y lo llamas «necesitar cerrar el tema».
  • Te quedas en el papel de víctima o en el de culpable, porque cualquiera de los dos te ahorra sentir la pérdida.

Que sientas algo es válido, pero no es una carta en blanco para actuarlo sin hacerte cargo. Conectar con la rabia o con las ganas de escribirle no significa hacerlo.

Conectar con algo que sientes no significa actuarlo.

De dónde viene

Lo que duele no es solo la persona, es lo que representaba

Una relación no solo te da compañía. Te da un lugar, una rutina, un espejo en el que te veías de cierta manera y un futuro imaginado. Cuando se rompe, se va todo eso a la vez, y por eso a veces duele más lo que habías proyectado que lo que realmente vivías.

Aquí conviene mirar si la intensidad con la que lo vives tiene que ver con la persona o con tu manera de vincularte. Si el miedo a estar solo manda más que el deseo de estar con alguien, quizá haya algo que trabajar en la dependencia emocional. No para ponerte una etiqueta, sino para entender qué hacías tú dentro de ese vínculo.

La mayoría de tus defectos son hábitos que aprendiste para mantenerte a salvo, y desde ahí, hazte cargo. En terapia Gestalt trabajamos lo que quedó sin cerrar, lo no dicho, lo que sigues cargando en el presente. En el acompañamiento en rupturas miramos tanto lo que perdiste como lo que te toca construir ahora, sin atajos y sin prisa.

Mi manera de mirarlo

Cómo lo trabajamos en consulta

No existe un método para dejar de querer a alguien a voluntad, y desconfío de quien lo vende. Esto es parte de lo que hacemos juntos:

Contamos la ruptura tal como la vives tú, sin que tengas que quedar bien ni justificarte.
Separamos lo que sientes de lo que te dan ganas de hacer, para que puedas elegir.
Miramos qué parte de la relación era de verdad tuya y cuál era miedo a quedarte solo.
Trabajamos lo no dicho con la otra persona, aunque nunca se lo vayas a decir.
Atendemos al cuerpo: el nudo en el estómago, el insomnio, la urgencia de mirar el móvil.
Te acompaño a reconstruir tu día a día sin que gire alrededor de lo que ya no está.

A veces se disfraza

Señales de que la ruptura sigue abierta aunque digas que ya pasó

Hablar del ex con rabia, siempre. La rabia a veces es la forma que tiene la pena de no mostrarse.
Revisar sus redes. Cada vez prometiéndote que será la última.
Meterte de lleno en el trabajo o en el gimnasio. Estar bien por fuera mientras por dentro nada se mueve.
Empezar otra relación enseguida. A veces nace del deseo, y a veces del vacío.
Comparar a cada persona nueva con la anterior. Como si nadie pudiera ocupar un sitio que todavía no has dejado libre.
Sentir que ya no sabes quién eres sin esa persona. Y que esa pregunta te da más miedo que la propia ruptura.

Ninguna de estas señales significa que lo estés haciendo mal. Son maneras de arreglárselas con algo que duele. Verlas no es un diagnóstico, es un punto de partida.

Por dónde empezar

Sin promesas de solución rápida, algo con lo que empezar

Pon distancia práctica durante un tiempo. Silenciar redes o chats no es rencor, es darte espacio para sentir sin estímulos constantes.
Cuando quieras escribirle, espera veinticuatro horas. Si pasado ese tiempo sigue siendo lo que quieres, lo decides con más calma.
Escribe lo que le dirías, sin enviarlo. Poner palabras ayuda a que deje de dar vueltas.
Habla con alguien de confianza que escuche sin dar veredictos. No hace falta que te den la razón, hace falta que te oigan.
Retoma algo que dejaste por la relación. Una amistad, un plan, un hábito que era solo tuyo.
Si llevas meses atascado, pide ayuda. No siempre basta con el paso del tiempo, y no pasa nada por reconocerlo.
Carlos de Solo Pérez, psicólogo general sanitario en Madrid

Un poco de mí

Hola, soy Carlos

Soy Carlos de Solo Pérez, Psicólogo General Sanitario (Colegiado COP Madrid M-33078), con +10 años de experiencia acompañando a adultos en consulta presencial en Hortaleza (Madrid) y online. No aplico una técnica «de manual»: escucho, me adapto a ti y trabajo sin juicios ni positividad tóxica.

Trabajo de forma integradora, combinando la terapia Gestalt, el psicoanálisis relacional, la terapia existencial y el eneagrama (programa SAT). Si estás saliendo de una relación y no sabes qué hacer con lo que sientes, te acompaño a darle sitio y a reconstruirte sin prisa.

Lo que cuentan

Quienes ya han pasado por aquí

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«Carlos te hace sentir escuchado desde el primer minuto, sin juicios y con mucha cercanía.»

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«Un profesional excelente. Me ha ayudado a entenderme y a soltar muchísima presión.»

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«Recomendable al cien por cien. Su forma de trabajar es humana y muy honesta.»

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Carlos de Solo Pérez · Psicólogo General Sanitario · Col. M-33078

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